
Prisión preventiva para “El Peruano” por inducir a una menor a robar un celular
El hecho quedó registrado por cámaras de seguridad y ocurrió en un local de la Terminal de Ómnibus. La Fiscalía solicitó la medida de mayor intensidad para el acusado.
“Guille” se presentó como “Ariel Cantero, de 32 años”, domiciliado “en Rosario” y con “oficios varios”. La magistrada le consultó cuáles eran esos oficios: “Contrato sicarios para tirar tiros a jueces judiciales (sic)”.
Judiciales20 de agosto de 2021
Bajo la Lupa NoticiasEl temerario narcotraficante Ariel Máximo “Guille” Cantero, líder de Los Monos, de 32 años, este viernes comenzó a transitar junto a parte de su banda un juicio en su contra por balaceras a jueces, policías y edificios judiciales, donde afronta un pedido de 24 años de prisión, que se sumarían a los 62 años que acumula en distintas causas provinciales y federales. Por su declaración ante el tribunal –”contrato sicarios para tirar tiros a jueces”– afrontará una nueva causa por amenazas. Además, en otra audiencia que comenzó a desarrollarse esta tarde es imputado por instigar un crimen perpetrado en el casino City Center de Rosario en enero del año pasado y por ataques a tiros a integrantes del Sindicato de Peones de Taxis.
Para los fiscales Matías Edery, Gastón Ávila, Miguel Moreno y Aníbal Vescovo, el líder de Los Monos empezó a planificar balaceras después de ser condenado en primera instancia a 22 años de prisión por asociación ilícita y asesinatos ocurridos en venganza al crimen de Claudio “Pájaro” Cantero, por entonces jefe de la banda.
El punto de inflexión, según la teoría de los acusadores, fue cuando la Justicia federal determinó que “Guille” Cantero debía ser sacado de la cárcel de Piñero para ser llevado a una unidad penitenciaria federal en el marco de una causa por narcotráfico conocida como “Los Patrones”.

Antes de que el fiscal Miguel Moreno comenzara con el alegato de apertura, la presidenta del tribunal Hebe Marcogliese pidió a cada uno de los siete imputados que dijeran su nombre completo, de su madre y padre, dirección, instrucción educativa y trabajo u oficio. En ese marco, “Guille” se presentó como “Ariel Cantero, de 32 años”, domiciliado “en Rosario” y con “oficios varios”. La magistrada le consultó cuáles eran esos oficios: “Contrato sicarios para tirar tiros a jueces judiciales (sic)”.
La declaración fue asentada y elevada a la fiscal regional María Eugenia Iribarren para una nueva formación de causa penal para el líder de Los Monos, en este caso, por amenazas.
Todo no quedó ahí. El fiscal Moreno relató en forma cronológica cómo se llegó a las balaceras a los jueces, empezando por el crimen de Martín “Fantasma” Paz –cuñado del “Pájaro” Cantero– ocurrido el 8 de septiembre de 2012, ya que esa investigación no se esclareció, pero mutó en la famosa “Megacausa Los Monos”, donde fueron llevados a juicio 25 personas, 13 policías y 12 civiles, por la conformación de una asociación ilícita dedicada a cometer balaceras, extorsiones, usurpaciones y homicidios.
Cuando el fiscal mencionó que la hipótesis de ese crimen no esclarecido es que fueron Los Monos por una “traición” de Martín Paz a esa organización, “Guille” Cantero comenzó a levantar la mano para pedir la palabra –por videoconferencia– desde el penal federal de Marcos Paz. Esa situación desconcertó a Moreno, que al cabo de unos segundos continuó con su alocución y repaso de los 14 atentados.
De las 14 balaceras, cuatro fueron dirigidas a la jueza Marisol Usandizaga y dos al juez Ismael Manfrin, ambos del tribunal de primera instancia que condenó a Los Monos. Sin embargo, cuando se sortearon los camaristas que iban a revisar ese fallo también hubo tiros como forma de influenciar la decisión del tribunal de alzada, de acuerdo a la teoría del caso. Atacaron una casa en la que vivió la magistrada Gabriela Sansó y otra que habitó años atrás Carolina Hernández.
Otros dos atentados fueron contra la sede de Fiscalía y contra el Centro de Justicia Penal, edificio que fue baleado cuatro veces –la última vez fue el miércoles pasado–, aunque solo el primero de ellos (del 4 de agosto de 2018) es el enjuiciado.
La acusación también comprende el lanzamiento de una granada de gas lacrimógeno a la sede de la Agencia de Investigación Criminal (ex Policía de Investigaciones) ubicada en Lamadrid al 500 bis, en la zona sur de Rosario. Y a los domicilios de los policías Ariel Lotito y Luis Quevertoque, quienes investigaron a Los Monos y posteriormente declararon en el juicio contra la banda.
El decimocuarto ataque investigado no tiene relación con el Poder Judicial ni con policías: es una balacera contra la casa de un prefecto retirado cuyo hijo debía plata a la banda por consumo de droga.
Los fiscales pidieron una pena de 24 años de cárcel para Ariel Cantero, que ya acumula 62 años entre las sentencias provinciales y federales. También solicitaron 24 años para Lucía Estefanía Uberti y Matías César, quienes recibían órdenes de “Guille” y ejecutaban los planes para los atentados, según la causa.
Otro de los imputados es Daniel “Teletubi” Delgado, a quien le pidieron 13 años de prisión más la unificación con otra condena que pesa sobre él, el triple crimen de Villa Moreno. De recibir ese monto, tendría una pena de 34 años de cárcel.
Uno de los cabecillas acusados fue noticia nacional en su detención: Leandro “Chulo” Olivera, arrestado por la Policía Federal en un hotel del centro de Rosario implicado por estas balaceras y también en la investigación por el asesinato del casino City Center, de enero del año pasado. Para él, pidieron 13 años de prisión.
Los otros son Leonel Fernández (pedido de 12 años de prisión) por balear la sede de Fiscalía y Damián Chávez (9 años y 6 meses) por tirar la granada en Lamadrid al 500 bis.
Había otras cuatro personas acusadas en la investigación, pero aceptaron ir a juicios abreviados y ya están condenadas: Claudio “Churro” Canavo, a 17 años; Tobías Barrios, a 5 años y 6 meses; José Alberto Casillo, a 5 años y 6 meses; y Aldana Mazzeo, a 3.

El hecho quedó registrado por cámaras de seguridad y ocurrió en un local de la Terminal de Ómnibus. La Fiscalía solicitó la medida de mayor intensidad para el acusado.

En una entrevista exclusiva con Bajo la Lupa, el fiscal de feria Dr. Fabián Assad confirmó que la víctima fue atacada y asesinada en el mismo lugar donde fue hallada, en un camino vecinal de jurisdicción de Aguilares. La investigación descarta el robo como móvil y avanza sobre hipótesis firmes para dar con el autor.

Dos menores de 16 y 17 años fueron señalados como presuntos coautores del crimen de Rodrigo Joaquín Ibarra (21), ocurrido durante la madrugada de ayer, lunes 12 de enero, en la manzana 1 del barrio Julio Abraham de la ciudad de Alderetes.

La defensa de Nancy Medina pidió que, por cuestiones de salud, se morigera la medida cautelar de mayor intensidad que pesa sobre ella, a lo que el Ministerio Fiscal se opuso. El juez resolvió que continúe cumpliendo prisión preventiva.

La Policía secuestró dos teléfonos celulares en el marco de una investigación iniciada tras la denuncia del comisionado comunal de Huasa Pampa Sud. El funcionario denunciante también es investigado en una causa judicial por un presunto abuso sexual.

El hecho ocurrió en la zona de la ruta provincial 321, en jurisdicción de García Fernández. Dos adolescentes quedaron varados en un islote y fueron rescatados, mientras continúa la intensa búsqueda de su padre, que fue llevado por la corriente.

Martina Santillán Sánchez y los hermanos Benjamín y Cristóbal Herrera perdieron la vida este lunes en el trágico hecho ocurrido a la altura de Finca San Luis. La noticia generó un profundo dolor en Los Ralos y zonas vecinas.

El hecho ocurrió este domingo por la mañana sobre la Ruta Nacional 89, a la altura de Suncho Corral. Una camioneta en la que viajaba una familia concepcionense colisionó con un automóvil cuyo conductor habría estado alcoholizado. Los ocupantes resultaron con lesiones leves y el otro conductor quedó aprehendido.

Habitantes de la zona expresaron una fuerte preocupación por un desvío del río que comenzó a ingresar por caminos y accesos, aun sin una crecida del cauce principal. Advierten que el agua avanza hacia sectores habitados, dificulta el acceso a las viviendas y temen pérdidas totales si el río vuelve a crecer, por lo que reclaman una intervención urgente de las autoridades.

El cuerpo fue localizado este martes en jurisdicción de Bella Vista, varios kilómetros aguas abajo del lugar donde había sido visto por última vez.