"No puedo vivir así, me duele el alma y estoy arriesgando mi vida a toda hora, con el peligro de quemarme con agua hervida"

Locales 23 de febrero de 2021 Por Bajo la Lupa
Eduardo Peralta tiene 53 años de vida y desde los diez sufre una parálisis de la cintura para abajo y se maneja con muletas en la vía pública y con una silla de ruedas en el interior de su vivienda. Vive a 200 metros de un pozo de agua y a cinco cuadras de la plaza principal de la ciudad de Concepción.

"Para mi es tedioso, se me complica y desde que falleció mi madre hace cinco años debo manejarme solo. Tengo tres hermanos que vienen y me traen bidones de agua pero no es posible vivir así toda la vida" comienza relatando Eduardo en diálogo con BLL radio.

"No tengo muchas opciones, o soluciono este problema o dejo de comer por un tiempo, por eso le pido a alguien que me de una solución. Le pido al municipio que por favor me ayuden porque no quiero pasar un año mas sin agua cada vez que despierto" pidió este vecino que vive en intersección de calle Italia y Pasaje Marconi de la ciudad sureña y padece este problema desde hace dos años.

TILI 1

"Hay momentos del día que directamente no tengo nada de agua, cuando los vecinos dejan de ocupar el servicio vuelve durante la madrugada y ahí debo levantarme para cargar bidones, botellas".

"No puedo vivir así, me duele y estoy arriesgando mi vida a toda hora, con el peligro de quemarme con agua hervida, porque debo poner la olla en la cocina y solo trasladarla en silla de ruedas hasta el baño. Les pido de corazón, les ruego ayuda, no puedo seguir viviendo así".

TILI 3

"La mayoría de los vecinos de la zona sufren el mismo problema. Cerca de diez familias pasan por lo mismo" asegura Peralta.

Sobre las respuestas recibidas en las oficinas de la SAT, Eduardo detalló que su hermana fue a realizar el clamoreo y mas allá de las promesas, "nunca vinieron a ver el problema. Solo nos dijeron que es un problema general de muchos sectores de la ciudad".

"El tili" como lo conocen sus amigos, se dedica a la reparación de pelotas de fútbol y rugby desde hace varios años; " esto es algo que hago desde hace 20 años y gracias a Dios ayer desde el club Huirapuca me trajeron veinte pelotas de rugby para arreglar. La situación por la pandemia está volviendo a la normalidad en el club, comenzaron las actividades y aunque los tiempos cambiaron, las pelotas vienen sin cámaras, sigo arreglándolas con un liquido que las puede parchar. Trato de ganarme la vida con esto, cobrando no mas de 200 pesos por pelota" aseguró.

TILI 5

Boletín de noticias