Inglaterra venció 6-4 a Francia en un partido absolutamente histórico, por el tercer puesto del Mundial. Los Tres Leones fueron una máquina durante el primer tiempo y lograron distanciarse de su rival por cuatro goles, gracias a las conquistas de Declan Rice, Ezri Konsa y Bukayo Saka, en dos oportunidades. El seleccionado galo despertó, descontó en tres ocasiones y se quedó a las puertas de conseguir un empate épico.