River con Enzo Pérez de arquero y sin suplentes, derrotó 2-1 a Independiente Santa Fe por la Copa Libertadores

Deportes 19 de mayo de 2021 Por Bajo la Lupa
Fabrizio Angileri y Julián Álvarez marcaron para el Millonario, que jugó un gran primer tiempo, como si no padeciera 20 bajas por un brote de COVID-19. Con el paso de los minutos y el desgaste, consiguió aguantar el resultado con inteligencia.

El ciclo de Marcelo Gallardo en River sumó un nuevo hito. El término histórico le queda corto a la gesta del Millonario, que con 20 bajas por un brote de COVID-19, con Enzo Pérez (lesionado) en el rol de arquero y sin suplentes, le ganó con justicia 2-1 a Independiente Santa Fe y se acerca a la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores: con 9 puntos, quedó como único líder del Grupo D.

Fabrizio Angileri y Julián Álvarez marcaron los goles para la Banda en los primeros minutos, símbolo de un gran primer tiempo del conjunto de Núñez, en el que fue superior por prepotencia y competitividad en inferioridad de condiciones. En la segunda parte, por el desgaste lógico, retrocedió y aguantó con inteligencia, robando minutos cada vez que se hizo de la posesión. El descuento de Osorio sólo le puso algo de suspenso al resultado. Pero no le quita un ápice de mérito a un River inolvidable.

Con Enzo Pérez al arco y sin suplentes, River saltó al campo de juego como si jugara sin bajas ni parches. No se complicó atrás (esta vez, si tuvo que revolear la pelota, lo hizo) y fue agresivo en la presión y ante las segundas jugadas. En cinco minutos, llegó tres veces y marcó dos goles. Con Álvarez inspirado, antes del minuto, Agustín Fontana quedó mano a mano y remato desviado. Instantes después la escena se repitió, el arquero Castellanos atoró con pericia y Angileri, de rebote, no perdonó.

Y a los 5 minutos, el Millonario volvió a golpear: Álvarez pisó el área y con un bombazo alto vulneró al portero visitante y anotó el sorprendente 2-0. A partir de allí, Independiente Santa Fe pareció reaccionar. Al menos, hizo la lógica dentro de sus carencias: envió la pelota al área, buscando probar la resistencia de Pérez. Enzo tocó su primera pelota a los 43 segundos, sin riesgo. Recién a los 8′ envió al córner un balón suelto con las palmas.

A los 25 minutos llegó la primera atajada del mendocino. Ante un remate de Palacios, se arrojó hacia su izquierda y envió al córner con naturalidad. Respaldado por los defensores y aplaudido por Gallardo en cada intervención, los zagueros lo escoltaron en cada pelota parada, cerca suyo, en pos de rechazar y no forzarlo a salir. Incluso, para no agravar el problema muscular que lo obligó a salir en el Superclásico, por momentos ni siquiera sacó del arco.

El epílogo regresó a manos de River, desde el buen pie de Paradela, el criterio del juvenil Peña, y la noche iluminada de Álvarez, que suplieron la apatía de Carrascal o algunas malas decisiones de Fontana. A los 38, tras un desborde de Casco (los carrileros también se mostraron muy activos) y un error defensivo, el delantero surgido de la cantera contó con una doble oportunidad que conjuró el arquero colombiano.

Tan malo fue el rendimiento de Independiente Santa Fe en el primer tiempo, que el entrenador decidió realizar dos modificaciones antes del inicio del ST: entraron Kelvin Osorio y Diego Valdés Giraldo. Luego fue el turno del experimentado Sherman Cárdenas.

Con la nueva estructura y el paulatino desgaste de los hombres de River, el conjunto colombiano se paró más adelante en el campo y, aún sin profundidad, las secuencias de ataque se hicieron más continuas. Con centros desde las bandas o algún remate, Independiente copó el área. Allí surgieron Martínez, el juvenil Lecanda y Maidana, de enorme tarea.

Hasta que a los 72 minutos de juego, Arias (el hombre más desequilibrante de la visita) desbordó por izquierda, lanzó el centro atrás y Osorio arremetió para meter el descuento.

El Millonario, que viene de quedar afuera de la Copa de la Liga Profesional tras caer en cuartos de final con Boca por penales, llegó con lo justo a formar un elenco con 11 futbolistas, gracias a que Enzo Pérez, lesionado, se puso a disposición del DT y comenzará en el arco (en la planilla, Tomás Lecanda y Agustín Fontana asoman como alternativas improvisadas para el rol). Marcelo Gallardoarmó un equipo sin los arqueros Franco Armani, Enrique Bologna, Germán Lux y Franco Petroli (los cuatro que estaban en la lista de buena fe), los defensores Gonzalo Montiel, Alex Vigo, Robert Rojas y Paulo Díaz, los mediocampistas Leonardo Ponzio, Agustín Palavecino, Bruno Zuculini, Benjamín Rollheiser, Santiago Simón, Nicolás De la Cruz, Tomás Castro Ponce y los delanteros Lucas Beltrán, Flabián Londoño Bedoya, Rafael Santos Borré, Matías Suárez y Federico Girotti. Todos ellos dieron positivo en los testeos de coronavirus realizados en los últimos días.

A esa nómina también se les agregan los juveniles Tomás Galván y Pablo Cáceres (no estaban en la nómina de la Copa para disputar la competencia). Finalmente, Javier Pinola, quien se recupera de una fractura en el antebrazo, no recibió el alta médica, por lo que el Millonario no contará con suplentes.

“Vamos a jugar como corresponde, porque si no tendremos sanciones. Vamos a competir, pero lo lógico es no jugar. Cumpliremos con el reglamento porque las sanciones serían severas. Si no nos dan lugar al pedido, tendrá que ir un jugador de campo al arco. Sería una cosa ridícula”, advirtió Rodolfo D’Onofrio en la previa, dejando en claro que en el club nunca se barajó la idea de no presentarse. La última vez que River tuvo un jugador de campo debajo de los tres palos fue en el Clausura 2002, aunque en una situación completamente distinta ya que Martín Demichelis apenas permaneció unos minutos en reemplazo de Ángel Comizzo hasta el final del duelo.

Como si fuese poco, la histórica victoria de Junior por 2 a 1 ante Fluminense en Brasil compactó las cosas dentro del Grupo D. Los brasileños lideran la zona con 8 unidades, pero a sólo dos se encuentran el Millonario y los de Barranquilla. En el último lugar aparecen los de Bogotá, con 2. Vale recordar que en la última fecha los de Núñez recibirán al Flu y que los colombianos medirán fuerzas.

La visita, ya eliminada del torneo colombiano en cuartos de final a manos de Junior, viajó a Buenos Aires con la clara intención de conseguir una victoria que le permita acomodarse y aspirar con avanzar de ronda en el torneo internacional. “El equipo llega queriendo conseguir una victoria. El equipo no ha hecho presentaciones deshonrosas, ha mostrado que ha podido, ha competido, pero el fútbol es de aciertos y errores y hemos cometido errores que nos han costado puntos”, declaró el entrenador Harold Rivera.

Santa Fe, que en la previa también anunció casos de coronavirus dentro de su plantel, no tendrá a disposición a Sherman Cárdenas, Diego Valdés, Dairon Mosquera, Fabio Delgado y Carlos Arboleda.

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