José López: “Yo cumplí con la justicia, yo ya pagué

Judiciales 29 de agosto de 2021 Por Bajo la Lupa
El ex funcionario condenado por los bolsos con nueve millones de dólares volvió hablar en la Justicia después de tres años.

Desde su secreto lugar de detención, pausado, leyendo un escrito y mirando intercaladamente a la cámara de su computadora, el ex secretario de Obras Públicas José López volvió a hablar después de tres años. La primera y última vez, de manera pública, había sido en agosto de 2018 en el juicio oral por los bolsos con nueve millones de dólares con los que fue detenido en 2016. Dijo que ese dinero no era suyo. No le creyeron y fue condenado a seis años de prisión. Ahora habló para pedir por su libertad, que tiene otorgada pero por la que debe pagar una millonaria fianza que dice no puede afrontar, por lo que pide salir bajo palabra.

“Yo cumplí con la justicia, yo ya pagué. Y por lo tanto, como ya pagué anticipadamente mi condena ante la sociedad, puedo demostrar que ya cumplí y que estos cinco años de haber estado detenido me permitieron alcanzar el equilibrio físico, psíquico y emocional que me permite reinsertarme adecuadamente a la sociedad”, le dijo el ex funcionario el 13 de agosto pasado a los jueces del Tribunal Oral Federal 1 en una audiencia virtual a la que accedió Infobae.

El ex secretario de Obras Públicas de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner sostuvo que la fianza le es “de imposible cumplimiento” porque no tiene plata y sus bienes están todos embargados. Por eso pidió salir bajo palabra o con una fianza baja, de 10 mil pesos. Y les hizo una promesa a los jueces: “Yo desde mi lugar les prometo que no les voy a fallar”.

El pedido de López fue rechazado seis días después por mayoría por el Tribunal Oral Federal (TOF) 1 y ahora su defensa apelará para que la decisión sea revisada por la Cámara Federal de Casación Penal para que le permita a López salir en libertad bajo palabra.

El testimonio de López tiene la revelación de que es uno de los pocos que dio en la Justicia desde que fue detenido y porque muestra una reflexión por el caso de los bolsos millonarios, el de mayor impacto político y social en un hecho de corrupción. El ex funcionario dijo que ya está preparado para volver a la sociedad después de cumplir su condena.

La madrugada del 14 de junio de 2016, López fue detenido en el convento de las Monjas Orantes y Penitentes de Nuestra Señora de Fátima en General Rodríguez. Uno de los funcionarios de mayor confianza de los Kirchner, en un área clave de poder como el Ministerio de Planificación, estaba en el convento con bolsos que tenían nueve millones de dólares. Había ido con una carabina Sig Sauer. Se sumaba a la que entonces era una incipiente lista de detenidos -dos meses antes Ricardo Jaime, su compañero de gobierno y ex Secretario de Transporte, y el empresario Lázaro Báez, con el que actualmente está siendo juzgado en el caso de la obra pública- que con los años se incrementaría hasta llegar a 74 entre ex funcionarios y empresarios en prisión preventiva durante el gobierno de Mauricio Macri.

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“Ese dinero no me pertenecía, ese dinero pertenecía a la política”, dijo López, misterioso, cuando dos meses después de su detención fue indagado por el juez Daniel Rafecas y el fiscal Federico Delgado. En junio de 2018 empezó el juicio oral y público por los bolsos. Por primera vez, López habló públicamente. Nunca dio reportajes. Siempre que lo hizo fue en sus casos. “Ese dinero no es mío y cuando antes señalé que es dinero de la política es porque así me lo indicaron. Pero en realidad lo que quise referenciar es que ese dinero era de personas vinculadas a la política de las cuales no puedo hablar. No es una persona, sino varias y yo mismo no se quienes son todos, ni quiero saberlo”, dijo el 18 de agosto de 2018 en el juicio.

Diez meses después, los jueces del TOF 1 Ricardo Basílico, Adrián Grünberg y José Michilini lo condenaron a seis años de prisión, la pena máxima por el delito de enriquecimiento ilícito. También a su ex esposa y a empresarios como sus testaferros. Se determinó que su casa de Tigre también había sido comprada de manera ilegal. Y los magistrados dispusieron que los nueve millones de dólares sean destinados a los hospitales de niños Gutiérrez y Garrahan, de lo que solo resta una parte entregar.

Pocos días después de declarar en el juicio oral, López se presentó en la causa de los cuadernos de la corrupción -las anotaciones del chofer Oscar Centeno- en la que estaba acusado. Declaró como arrepentido y entró al programa de Testigo e Imputados del Ministerio de Justicia de la Nación.

Sus expedientes continuaron y López siempre en silencio, con su única declaración pública en el juicio por los bolsos. Tres años después volvió a hacerlo para reclamar por su libertad.

A mediados de abril pasado, el TOF 1 le otorgó la libertad condicional porque cumplió con los dos tercios de su condena de 7 años y medio de prisión. A la condena por el enriquecimiento su sumó la que recibió por la tenencia de armas por la carabina Sig Sauer con la que fue detenido en el convento. El ex funcionario tuvo una reducción de dos meses de prisión por los cursos y estudios que hizo en prisión.

Los jueces del TOF 1 Grünberg y Michilini señalaron que López cumplió los dos tercios de la condena y cumplió con los reglamentos carcelarios por lo que podía acceder a la libertad condicional. El magistrado Basílico dijo que no porque López debía cumplir toda la condena por la gravedad del hecho y la responsabilidad del Estado por tratados internacionales en caso de corrupción. Grünberg votó para que la libertad del ex funcionario sea bajo palabra y Michilini porque pague una fianza como había pedido la Fiscalía para asegurar cualquier riesgo de que López se fugue en libertad. Basílico se sumó a esta última postura y se fijó una caución de 85 millones de pesos.

La defensa de López apeló esa decisión a la Cámara de Casación. La defensora oficial Pamela Bisserier señaló que una fianza no puede impedir la libertad cuando legalmente el acusado está habilitado a obtenerla, que López no tiene forma de afrontarla y que no existe riesgo para la causa porque el juicio terminó y porque López no se va a fugar porque al quedar en libertad seguirá vigilado por el estado porque continuará en el programa de Testigos e Imputados. Casación revocó la decisión del TOF 1 y ordenó que para analizar nuevamente el caso haga una audiencia, que se hizo el 13 de agosto pasado y en la que López pidió hablar. Fue la segunda vez que el ex funcionario lo hizo públicamente en una causa.

López, junto con su defensora Bisserier, pidió que la fianza de 85 millones de pesos sea de palabra o de un monto de 10 mil pesos. Dijo que sino le es de “imposible cumplimiento”. “Mi patrimonio es inferior al 20 por ciento del monto fijado y todo está embargado, cautelado y bloqueado”, dijo López. Habló de que sus familiares tampoco podían ayudarlo porque eran profesionales, de clase media o media baja y con ingresos promedios que les alcanzaban para vivir. También el ex funcionario rechazó la opción que le dio el tribunal de contratar un seguro de caución para cubrir la fianza. “Nos cotizaron montos imposibles de pagar. No tengo trabajo, no tengo ingresos y por ello no puedo pagar estas pólizas”, sostuvo.

López habló durante 21 minutos ante los jueces y el fiscal Miguel Ángel Osorio desde su lugar de detención que es secreto porque está bajo el régimen de protección de testigos e imputados. Nunca habló de los bolsos, ni de los millones con los que fue detenido, ni del convento. Siempre hizo referencia a “esta causa” o “el caso”. Y le dijo a los jueces que su condena ya está cumplida porque hace cuatro meses se encuentra en condiciones de acceder a la libertad condicional.

“Ya estoy pasado cuatro meses del plazo para la libertad condicional y como se dice en la jerga carcelaria yo ya estoy pago, así dicen los muchachos, ellos quieren decir yo a la sociedad no le debo nada, yo cumplí con la justicia, yo ya pagué. Y yo les digo que en mi caso la Justicia me hizo pagar a mí la condena anticipadamente porque ya estoy pasado 120 días del plazo para la libertad condicional. Y como dijo este tribunal en muchas resoluciones la pena tiene un fin resocializador y por lo tanto como ya pagué anticipadamente mi condena ante la sociedad puedo demostrar que ya cumplí y que estos cinco años de haber estado detenido me permitieron alcanzar el equilibrio físico, psíquico y emocional que me permite reinsertarme adecuadamente a la sociedad”, sostuvo el ex funcionario.

Su condena fue confirmada a principio de mes por la Cámara de Casación. López adelantó en la audiencia que llevará el caso a la Corte Suprema. “Estoy convencido de que toda la situación de esta causa tiene que ser revisada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación por todos los motivos que fueron desarrollados en el juicio oral y por todos los recursos que fueron presentados por la defensora publica oficial”, dijo López.

Contó que donde está detenido le dicen que no sale en libertad porque su causa es política y que le recomiendan que no apele y así la condena queda firme y puede salir. Pero dijo que no lo va a hacer porque va a llevar el caso a la Corte. También le agradeció a los jueces que le hayan pedido al programa de Protección de Testigos e Imputados que lo ayuden a buscar trabajo cuando salga de la cárcel. “Todos somos conscientes que en el marco de esta pandemia y con la situación económica que atraviesa el país es muy probable que el primer trabajo sea de cualquier cosa menos de ingeniero (NdA: su profesión), algo que estoy dispuesto a realizar y superar”, sostuvo.

López cerró con un planteo, casi personal, a los jueces: “Le pido por favor que tengan sobre mi situación procesal una mirada humana, una mirada de reinserción, una mirada de reincorporación a la sociedad y yo desde mi lugar les prometo que no les voy a fallar”.

El fiscal Osorio avaló que se baja la fianza al monto que decida el tribunal. Seis días después de la audiencia los jueces Basílico y Michilini la redujeron a 48 millones. El juez Grünberg mantuvo su postura de que salga bajo palabra.

Ahora la discusión pasará a la Cámara de Casación. Allí la defensa de López apelará la decisión del TOF 1 para poder salir bajo palabra o con una fianza mínima que pueda cumplir. El ex secretario de Obras Públicas está siendo juzgado junto a Cristina Kirchner, Lázaro Báez, Julio De Vido y otros acusados por el caso de la obra pública y está elevado a juicio oral por el caso de los cuadernos de la corrupción y uno de los expedientes de la brasilera Odebrecht. Mientras tanto ya dijo que está preparado y quiere para volver a la sociedad.

Fuente: Infobae

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