Muerte en la Brigada Femenina: Finalizó el juicio por la muerte de las cuatro detenidas

Luego de cinco audiencias, llegó a su fin el juicio en contra de las empleadas policiales acusadas por el delito de apremios ilegales, abandono de persona e incumplimiento de deberes de funcionario. El viernes se conocerá la sentencia. MATERIAL EXCLUSIVO DE BLL.

Locales 03 de abril de 2024 Bajo la Lupa Noticias Bajo la Lupa Noticias

El 21 de marzo comenzaba en el Centro Judicial Concepción el debate oral y público por la muerte de Macarena Maylen Salinas, Yanet Yaqueline Saquilán, María José Saravia y Micaela Rocío Mendoza. Las cuatro detenidas murieron producto de la inhalación de monóxido de carbono provocado por la quema de los colchones, lo cual provocó un incendio en la brigada femenina el 2 de septiembre del 2021.

Por este hecho llegaron imputadas al debate, quien en su momento fuera la jefa de la Brigada femenina, Fernanda Lazarte y las encargadas de guardia, Margarita Gutiérrez, Susana Rodríguez y Sandra Rivarola. Las guardias hicieron uso de la opción de juicio en dos etapas (responsabilidad y cesura), por lo que si el tribunal las encuentra responsable del hecho, en un nuevo juicio se determinará la pena que les correspondería. En el caso de Lazarte, por la baja pena, no pudo acceder a este modo y el ministerio solicitó la condena de 2 años de prisión efectiva.

La causa fue investigada por la Unidad Fiscal de Homicidios y Atentados contra las Personas, a cargo del Dr. Miguel Varela. El tribunal compuesto por la Dra. Cecilia Tasquer (presidenta), Elena Grellet y el Dr. Rodrigo Martearena escucharon el testimonio de más de 30 personas, entre familiares, testigos y peritos de partes.

Juicio Brigada Femenina

Luego de los testimonios, las imputadas pidieron hacer uso de su derecho a declarar. La primera fue Rodríguez, quien contó que  realizaba turno de 24x48 horas junto a Gutiérrez y Rivarola. Que el día del hecho, como era  costumbre, tuvieron apoyo para sacar a las internas en dos oportunidades al patio. "Que en la tarde, tipo 5, a pesar de pedir el apoyo, el mismo no llegó, por lo que no pudieron sacar a las reas". Fue cuando Salina, molesta por esto, le pidió una maquinita, motivo por el que llamó a la jefa Lazarte para que esta la autorice. La misma le dijo no, ya que creía que Salina podía usar este elemento para lastimarse o lastimar a sus compañeras. Tras la negativa, la detenida solicitó la presencia de Lazarte y al explicarle que esta no podía llegar por el corte de ruta, habría comenzado con una crisis de nervios, gritando y golpeando desde el arresto. Por este motivo, decidió salir hacia la dependencia de Bomberos de la Policía, que se encontraba ubicado a la vuelta de la brigada, para solicitar apoyo. “El sargento Díaz salió cambiándose, esa es la verdad. Le pedí que nos colaborara. En eso llegó Rivarola junto a la interna Rivero, gritando que había fuego en la brigada”.

Según su relato, cuando retomó a la brigada, ya había mucho humo, no se veía nada. Luego, al consultar si las internas ya habían sido sacadas del arresto, le confirmaron que no, porque las mismas estaban muertas, cosa que ella no podía creer. “Las chicas tenían la edad de mi hija, yo creí que las habían auxiliado, había mucha gente, no entiendo cómo no las sacaron”.

La siguiente en declarar fue Gutiérrez, quien estaba a cargo de la detenida Romina Rivero. Esta se encontraba aislada de las demás reas por orden de la jefa, por haber sufrido amenazas.

Gutiérrez contó que esa tarde sacó a Rivero al salón, que escuchó que Salina pedía una maquinita, y que luego escuchó golpes y gritos, por lo que su compañera Rodríguez fue a pedir apoyo. Por este motivo dijo que llamó a Lazarte y le pidió que por favor llegara. Fue en ese momento que Rivarola gritó fuego. Según el relato, agarró las llaves y corrió junto a su compañera a intentar abrir el arresto para sacar a las internas, pero había mucho humo. Señaló que salieron, tomaron aire y volvieron a ingresar, pero que no se podía ver nada, que no podían respirar, por lo que salió corriendo afuera y comenzó a gritar por ayuda. En ese momento no había nadie. “Yo solo quería sacar a las chicas”.

En tercer lugar, declaró Rivarola, quien estaba a cargo junto a Rodríguez de las 4 detenidas. La misma contó que el día del hecho antes de las cinco de la tarde pidió apoyo para sacar a las chicas al patio y que le respondieron que no era posible, ya que los efectivos estaban afectados en un corte. Por este motivo, las internas se enojaron. “Parecía que nosotras éramos las únicas empleadas en todo el sur”. Además, señaló que Salina estaba transformada, gritaba que se quería cortar y comenzó a romper todo. Luego escuchó un reventón y cuando intentó ingresar al arresto, ya se observaba el humo. “Intentamos ingresar con mi compañera Magui para sacarlas, pero ya no se podía, el humo nos cerraba la garganta y el fuego nos quemaba la cara”.

Señaló que corrió hacia los bomberos junto con la interna Rivero gritando, “Salió Díaz en short, no sé por qué”. Luego, cuando volvió a la brigada, observó que había mucha gente. “Pensé que las habían sacado al patio”.

Luego dijo que fue llevada al hospital para recibir oxígeno y un medicamento para la presión.

Rivarola dijo que su vida es un martirio, que ella y su familia sufren amenazas por parte de la Sra. Santana, madre de Mendoza. “Yo no soy una asesina, nosotras siempre las ayudamos”.

“Yo odiaba mi uniforme porque no pudimos salvar a las chicas… Nunca vino el apoyo que pedí, el oficial Juárez me dijo que mandaría, pero nunca llegó”.

Por último, declaró Lazarte y señaló que ese día llegó al corte, que pidió pasar pero que le dijeron no y que no les importaba que la misma fuera policía.

Luego señaló que en la tarde se comunicaron con ella para decirle que Macarena estaba alterada y que solicitaba verla, a lo que ella respondió que no podía pasar, pero que bien se levantara el corte, iba a ir, a lo que Salina habría respondido que no le importaba, que quería que estuviera ella. Por este motivo, dijo que pidió apoyo, pero que le respondieron que los efectivos estaban en una medida.

“Cuando fue informada del incendio, solo pidió que las internas fueran sacadas”. Se dirigió al lugar, pero iba lento, ya que recién se levantaba el paro”, contó Lazarte.

Cuando llegó, dijo que intentó ingresar al arresto, que se encontró con personal de bomberos y que les preguntó por las chicas, a lo que le respondieron que seguían en el arresto, “les pedí que las sacaran”, quiso ingresar pero la detuvieron y le informaron que las detenidas estaban muertas. “Yo no lo podía creer, vi a las empleadas que lloraban”.

El Ministerio se comunicó conmigo, querian que les relate lo que habia pasado pero yo les expliquë que no me encontraba en el lugar.

BRIGADA FEMENINA

El MPF, representado por Auxiliar Luciana Ceccotti en su alegato de clausura, señalaron que las encargadas de guardia, Rodríguez, Gutiérrez y Rivarola ejercieron maltratos físicos, prohibición de alimentos y el contacto telefónico de las internas con sus familiares, ya que el tiempo de detención fue en época de pandemia, por lo que las internas no podían recibir visitas.

Además, señaló que hubo abandono de persona, por la falta de medidas de seguridad, que las víctimas no fueron escuchadas en sus reclamos y que el día del hecho subestimaron el pedido de las detenidas, ya que si quienes debían cuidarlas lo hubieran hecho, la muerte de las cuatro se podría haber evitado. “Cuando quisieron rescatarlas ya era tarde”, señaló Ceccoti.

Con respeto a Lazarte, jefa de la brigada, el Ministerio consideró que, a pesar de que en su declaración señaló que ese día no asistió a trabajar producto de un corte de ruta, la misma podría haber arbitrado los medios para llegar, más cuando fue alertada por la encargada de guardia Rodríguez de que Salinas pedía hablar con ella y que se encontraba en una crisis de nervios, rompiendo cosas y arrojándola al personal desde adentro del arresto. Además, distintos testimonios señalaron que nunca se encontraba en su lugar de trabajo cuando familiares intentaban hablar con ella.

Por esto, el MPF pidió que las encargadas de guardia fueran declaradas responsables penales por el delito de apremios ilegales en su modo comisivo de severidades en concurso real con el delito de abandono de persona como coautoras, y a Lazarte, responsable penal por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.

La querella representada por el Dr. Luis María Díaz Augier, la Dra. Constanza Bosco, los abogados de Fundación ANDHES, Dra. Florencia Vallino, Dr. Emilio Guagnini y Dr. Pablo, el Dr. Martín y el defensor de la Dirección de niñez, adolescencia y familia, Dr. Camilo Sleiman, quien representa a la menor Z.N.S., hija de una de las detenidas, coincidieron con lo solicitado por el MPF y señalaron que las acusadas subestimaron la situación, que la misma era evitable, que Lazarte dejó a la deriva a sus subalternas y que el factor tiempo fue determinante en el hecho.

A su vez, los defensores Dra. Clara Suarez y el Dr. Leandro Juárez pidieron la absolución de sus defendidas.

En sus últimas palabras, los familiares de las víctimas coincidieron en el pedido de justicia y en que las acusadas deben ser condenadas porque abandonaron a las detenidas.

Las acusadas también hicieron uso de la última palabra. Las encargadas de guardia coincidieron en que nunca quisieron que esto pasara, que ellas pidieron apoyo y que quisieron ayudar a las chicas, pero no pudieron. Que los familiares que hoy las acusan saben que ellas siempre fueron buenas con las internas.

Rivarola señaló que en 12 años de carrera nunca tuvo un problema con ninguna interna. “YO NO SOY UNA ASESINA, NO SOMOS ASESINAS, NO PUDIMOS LLEGAR A ABRIR EL CANDADO PARA SACARLAS PORQUE ESE HUMO NO NOS DEJÓ, NOSOTRAS NO MATAMOS A NADIE”.

Rodríguez contó que con 31 años de servicio nunca tuvo problemas con ninguna detenida. “SOMOS INOCENTES, NOSOTRAS SOMOS INOCENTES”.

Gutiérrez dijo que jamás hubieran querido que esto ocurriera y que en sus mentes no cabe dejar morir a nadie. “EL TRATO CON LAS INTERNAS ERA HUMANO, SOLIDARIO, LA MISMA FAMILIA LO SABE A PESAR DE QUE NOS ACUSAN”… “HOY TENGO PAZ EN MÍ CORAZÓN, HICIMOS LO QUE PUDIMOS PARA ABRIR EL ARRESTO, LAMENTABLEMENTE NO PUDIMOS”. ...“SOMOS INOCENTES”

Lazarte (jefa de la Brigada), señaló que es inocente de lo que le imputó el MPF, que siempre fue funcional y diligente desde el momento que se hizo cargo de la brigada en el 2018. Que solicitó en más de una oportunidad a la Sesión Grupo de Ingenieros que se hagan presentes en el edificio para que se realice un relevamiento del mismo, incluyendo el arresto. Con respecto a los matafuegos que se encontraban vencidos, aseguro que pidió el recambio en más de una oportunidad.

Dijo que se debería tener en cuenta que en su momento, paralelamente a ser jefa de la brigada, era jefa titular del destacamento del Hospital de Concepción y que también participaba en diferentes órdenes de servicio recurrentemente.

También señaló que en el libro de guardia que fue secuestrado, quedó comprobado con su firma que ella sí asistía a la brigada y que no son reales los testimonios de los familiares que dijeron que nunca podían encontrarla.

El día del hecho señaló que, a pesar de no poder asistir por el corte, en todo momento se mantuvo comunicada pidiendo apoyo y colaboración. “SIEMPRE CONTROLÉ A MÍ PERSONAL Y A LAS DETENIDAS, SI HUBIERA DETECTADO ALGUNA ANOMALÍA, SIN DUDARLO YO HUBIESE ACCIONADO, NO ME TEMBLABA EL PULSO PARA TOMAR CARTA EN EL ASUNTO”.

Además, dijo que ni ella ni sus compañeras estaban capacitadas para la vigilancia, custodia de las detenidas, porque para eso existe un servicio penitenciario, que ellas no eran guardiacárceles, sino policías del escalafón seguridad, que ellas fueron capacitadas para la prevención del delito, no para realizar vigilancia, custodia o traslado de detenidos.

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Con las últimas palabras, se dio por finalizado el debate y el tribunal pasó a deliberar por 48h. Se espera que el viernes se conozca la sentencia.

 

 

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