El comisario de Famaillá quedó detenido

Policiales 16 de noviembre de 2021 Por Bajo la Lupa
El jefe de la comisaría, Ángel Brito, fue detenido por presuntas irregularidades en su actividad en el marco de la investigación por las muertes de Jesús María Robles y su primo Marcos Arias, en un siniestro vial ocurrido en octubre y que tiene al concejal Juan José Orellana como participe de la tragedia.

El comisario, Ángel Brito, fue detenido y acusado de buscar coaccionar al médico que actuó en la investigación por el accidente que ocurrió el 18 de octubre en la ruta 324 cuando Jesús Robles y Marcos Arias regresaban a sus casas en moto luego de reunirse con amigos, momento en el que chocaron de frente con una camioneta. Perdieron la vida casi al instante. La camioneta, según el parte oficial, era manejada por el concejal Juan José Orellana, acompañado por su hermano Pedro Pablo Orellana. 

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“Lo detuvieron básicamente porque dentro del procedimiento, es decir dentro de la comisaría, se intentó coaccionar al médico que trajo la sangre de otro funcionario para mejorar la situación del imputado. Un personal policial lo denunció en fiscalía y el Ministerio Público Fiscal tomó cartas en el asunto”, explicó Lautaro Monasterio Nelson, abogado de la familia de la víctima. 

El secretario de Seguridad provincial, Luis Ibáñez, informó luego que se iniciaron “las tareas administrativas de rigor a fin de determinar si existen irregularidades en sus funciones”. “Acompañamos la decisión de la Justicia, pusimos a disposición al empleado policial e iniciamos todas las acciones necesarias para esclarecer los hechos que son investigados”, dijo el funcionario. 

En un principio, la querella no hizo ninguna observación porque consideraron que “la sangre estaba bien”. “Pero cuando esta querella propuso a la fiscalía a diferentes personas para saber qué realmente había pasado, los mismos funcionarios policiales empezaron a declarar cosas que eran de llamar la atención, razón por la cual hice la presentación para que se investiguen los hechos”, dijo Monasterio Nelson en una entrevista con LA GACETA. 
  
“Dentro de la Policía hubo una corrupción, de la que participaron varias personas, con la finalidad de mejorar la situación del imputado, y esto es grave. No solamente de la comisaría, sino también de la fiscalía”, insistió. 

A su vez, explicó que hay una diferencia entre la fiscalía y la querella a la hora de interpretar el caso. Si bien ambas partes están convencidas de que el autor del hecho fue “Juan José Orellana bajo el efecto del alcohol y otras sustancias”, la distancia entre los denunciantes radica en la clasificación del caso. Mientras para la fiscalía se trata de un homicidio culposo, para la querella es un doble homicidio con dolo eventual. “Están todos los elementos dados para que se lo clasifique típicamente de esa manera”, indicó el abogado. 

Por otro lado, expresó que tampoco coinciden a la hora de pensar si se debe o no investigar el accionar de la Policía en el lugar donde ocurrió el siniestro. “Para nosotros sí es importante porque se puede ver si en el lugar del hecho la policía actuó de manera tal que quiso mejorar, ya sea por acción u omisión, la situación del imputado. Para nosotros es grave esto”. Y agregó: “ahora la fiscalía se dio cuenta que realmente han sucedido cosas que son graves”. Además, Monasterio Nelson realizó una presentación de un pedido procesal a través del cual solicita la detención del imputado. 

Fuente: La Gaceta

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