La Nación y la Provincia aún están lejos de acercar los números

Política 26 de septiembre de 2018 Por
Manzur se reunió anoche en Santiago del Estero con Frigerio y hoy analizó los detalles con el vicegobernador Jaldo.
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Había sólo cuatro sillas en la Gobernación de Santiago del Estero. Frente a frente, estuvieron el anfitrión, Gerardo Zamora; y su par tucumano, Juan Manzur. Enfrente, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio; y el viceministro, Sebastián García de Luca.

El viaje relámpago de los funcionarios nacionales, anoche a la "Madre de Ciudades", tenía un único objetivo: acercar posiciones con dos de los gobernadores opositores más reacios a firmar la adenda fiscal, ese documento mediante el cual la Nación busca compensar a las provincias por la quita de recursos.

No hubo ni un "sí" ni un "no" definitivo, pero desde ambas partes hicieron un buen resumen del encuentro. "Fue muy constructivo el diálogo con los gobernadores. Hay que discutir con mucha seriedad el presupuesto. Estamos avanzando, yo creo que vamos a tener presupuesto", dijo, de manera escueta, el ministro Frigerio ante medios locales a la salida del mitin.

Desde hace semanas, la Nación y las provincias se tironean para resolver quién asumirá el ajuste en el gasto público. La meta de la Casa Rosada es alcanzar el déficit cero en las cuentas públicas el próximo año, por eso los recortes en transferencias a los distritos. Los de mayor impacto son la eliminación del Fondo Soja (unos $ 1.350 millones para Tucumán), la quita de la tarifa social en la energía eléctrica ($ 650 millones) y la desaparición de los subsidios al transporte público de pasajeros (alrededor de $ 1.900 millones anuales). En reiteradas ocasiones, el gobernador Manzur, afirmó que no acompañaría un proyecto de Presupuesto que implique una pérdida de recursos para Tucumán. De hecho, instó a los senadores y a los diputados tucumanos a rechazar la iniciativa.

Anoche, en Santiago del Estero, este tema fue puesto sobre la mesa. La compensación que ofrece la Nación a las provincias es la llamada adenda al Pacto Fiscal, que propone derogar las exenciones de Ganancias para empleados y funcionarios públicos; posponer la rebaja del impuesto a los Sellos; e impulsar una rebaja en el impuesto a los Bienes Personales, subiendo la alícuota para las cuentas, sociedades e inmuebles en el exterior. Hasta ahora 15 mandatarios provinciales estamparon su rubrica, con el fin de sumarse a la compensación fiscal por el ajuste que sufrirán sus distritos. En el lote de los díscolos aparecen Manzur y Zamora, junto a la fueguina Rosana Bertone, el formoseño Gildo Insfrán, la santacruceña Alicia Kirchner, el santafesino Miguel Lifschitz y el chubutense Mariano Arcioni. Hay dos situaciones particulares: el puntano Alberto Rodríguez Saá fue el único que no firmó, en noviembre pasado, el Consenso Fiscal. Otro caso es el del pampeano Carlos Verna, quien sí había adherido, pero en marzo pasado se bajó aduciendo incumplimientos por parte del Gobierno nacional.

Según fuentes del Ministerio de Hacienda nacional, a Tucumán esa adenda fiscal la representarían unos $ 2.570 millones durante 2019. La cifra, no obstante, no convence al gobernador Manzur, teniendo en cuenta que el impacto del ajuste nacional proyecto, entre el sector público y el privado tucumano (por los derechos de exportación), será de más de $ 9.000 millones en 2019. Es decir, la pérdida para la provincia sería de unos $ 6.500 millones, según la estimación del Poder Ejecutivo.

"Fue una reunión de trabajo. Intercambiamos posiciones y números", respondió el gobernador cuando LA GACETA le consultó respecto de si hubo avances en las negociaciones. Por lo pronto, entonces, la pulseada entre la Rosada y las provincias, entre ellas Tucumán, continuará.