A 36 años de Malvinas: Rodolfo Guadas, historia viva del ARA General Belgrano

Sociedad 02 de mayo de 2018 Por
El hundimiento del ARA General Belgrano se produjo el domingo 2 de mayo de 1982, durante la Guerra de las Malvinas, a consecuencia del ataque del submarino nuclear británico HMS Conqueror.
araBelgrano

El ataque causó la muerte de 323 argentinos. El hecho generó una polémica en ambos países, al haberse producido fuera del área de exclusión establecida por el gobierno británico alrededor de las islas.

El concepcionense RODOLFO BUADAS es “historia viva” de aquel dramático momento y hoy a 36 años recordamos la nota realizada en los estudios de BAJO LA LUPA para recordar su punto de inflexión en su vida. “ Cuando arranco el conflicto yo estaba en casa disfrutando del casamiento de una prima, recuerdo que a fines de marzo de aquel año, cuando golpearon la puerta de casa, era un policía que venía a entregarme un radiograma que podía leerse: CONSCRIPTO BUADAS PRESENTARSE A LA BREVEDAD EN LA BASE NAVAL DE PUERTO BELGRANO” relato quien en esos años manejaba el idioma ingles a la perfección, hecho clave para su arribo físico al conflicto bélico.

La historia oficial cuenta que pocos minutos antes de las 16:00 el submarino nuclear HMS Conqueror recibió la orden de hundir al ARA General Belgrano. A las 16:02, mientras los artilleros que se encontraban de guardia probaban algunos mecanismos y la torre II buscaba posibles blancos en el horizonte, el buque se sacudió violentamente fruto de una poderosa explosión, seguida del cese inmediato de energía e iluminación que paralizó a los 1093 tripulantes. Este fue el primero de los 3 torpedos lanzados desde una distancia de 5 km aproximadamente (aunque solo los 2 primeros dieron en el blanco, el tercero golpeó en el casco del Bouchard sin explotar). El capitán del submarino declaró después que la elección del arma usada fue dictada por la antigüedad del mismo crucero: un torpedo de la Segunda Guerra Mundial hundiría a un crucero del mismo período. El primer torpedo mató a 274 tripulantes.

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Unos momentos más tarde una segunda explosión se produjo a la altura de proa de la nave. Este segundo impacto provocó el desprendimiento de 12 metros de la proa del barco. Inmediatamente comenzó la inclinación a babor, cesó la fuerza motriz y se apagaron las luces, la generación eléctrica de emergencia también quedó inutilizada. Hacia las 16:05, se dio la orden de zafarrancho de siniestro, pudiendo constatarse que únicamente las líneas con la Central de Control de Averías estaban totalmente disponibles. Ésta se encontraba en la cubierta 05.

“ Recuerdo tan claro ese momento, estaba subiendo las escaleras con Rodolfo Orellana cuando se produjo el primer impacto, sentí que el barco se levanto y volvió a pegarse al agua, mi compañero me grito que había explotado una caldera, yo sentí en ese instantes que nos estaban bombardeando, el segundo impacto me lo confirmo. Ahí corrí a buscar mi chaleco salvavidas y en ese camino observe a un amigo (se conocían antes del servicio militar) prenderse fuego, porque el torpedo que pego en la sala de máquina, además de tener explosivo tenia fósforo” relata Guadas.

LA BARCA 60 MARCADA POR SIEMPRE EN LA MEMORIA

“No quedaba otra, debía tener frialdad, cumplir con el reglamento y fue eso lo que hice. Subí a la cubierta principal, me toco ingresar a la barca numero 60, entrábamos veinte personas justas, la misma tenía un toldo que nos cubría del agua pero que no impedía que la misma ingresara en el interior cuando se rompían las olas. En ese momento saque la cabeza y fue justo el momento del hundimiento. La verdad fue tan noble el crucero que cuando se hundió no hizo succión lo que ayudo a que todos los que estábamos en las balsas cercanas al mismo no perdiéramos la vida. 
Las gélidas aguas del Atlántico Sur comenzaban a ser testigos de una dramática historia que no se borrara jamás de la mente de los sobrevivientes. “ Nunca derrame una lagrima en ese momento, si sentí mucho miedo, me sentía desprotegido, lo único sólido que tenia para pisar en aquellas horas ya se había ido al fondo del mar”.

Pasaron 30 horas hasta ser rescatados, lo que hace de esto una gesta de supervivencia aun más dramática. “ Charlábamos entre todos de cualquier tema menos de lo vivido, se jugaba el mundial de España en esos días y ese era el tema central, rezábamos mucho, algunos lloraban, el pánico no nos podía invadir, un compañero comenzó a tener una crisis de nervio, el manual de abandono dice que cuando alguien pasa por esa situación, lo debes arrojar al mar, lo debes matar, nosotros le dimos unos golpes para calmarlo. Cuando uno enloquece es preferible un muerto que todo el grupo. Hoy cada vez que me encuentro con el me dice, gracias, ustedes salvaron mi vida”.

Las balsas contenían provisiones para cinco días, entre ellos pastillas con vitaminas y glucosa, chocolates y agua destilada. “Las barcas iban a la deriva, de acuerdo al viento, la corriente marítima y el destino. Nosotros fuimos rescatados el 3 de mayo a las 10 de la noche. Lamentablemente otros compañeros no tuvieron esa suerte, fueron encontrados después de siete días cerca de la Antártida todos muertos de frío”.
DESMALVINIZACION CRÍTICA

“Yo convivo con Malvinas, es lo que me toco en suerte en la vida, siento que es ingrata, dura, soy un agradecido de Néstor Kirchner quien hizo respetar una excelente ley creada por Alfonsín pero pisoteada por Menem. Aprendí a aceptar mi historia, aunque no puedo negar que tuve en mis manos una pistola, pensé en cometer lo peor, nunca encontré una respuesta porque no lo hice” indica Rodolfo en un momento de emociones cruzadas en el reportaje. “ Me sentí muchas veces discriminado, un estúpido un día me dijo que cansaba con Malvinas, muchos me ven como loco. Perdí dos matrimonios, no es fácil convivir conmigo, lo sé y lo asumo, tengo cuatros hijos, tres mujeres y un varón de 14 años para quien resulto ser un orgullo. Me dibuja con uniforme y un barco hundiéndose a mi lado”.

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RECONOCIMIENTO U OLVIDO

“No pretendo que cada 2 de mayo sea feriado, pero me resulta una falta de respeto que un día como hoy sea feriado por interés turístico. La verdad duele y mucho. Desde el gobierno local y provincial no nos invitaron a ningún acto pero tendremos una misa comunitaria a las 20:00 horas en la Iglesia Catedral”.
DEBERIAN APROVECHARNOS PARA QUE LOS ERRORES DEL PASADO NO SE REPITAN. ME QUEDO GRABADA UNA FRASE DE MONSEÑOR JORGE MEINVIELLE “NO ES LA OPORTUNIDAD DE SER HEROE, ES LA OPORTUNIDAD DE NO SER COBARDE” Y PRECISAMENTE ESO SIENTO EN ESTA HISTORIA VIVA finalizo su relato uno de los 770 sobrevivientes de la dotación de 1982 del ARA GENERAL BELGRANO.

Recordamos que el Conscripto Ramón Saavedra es otro concepcionense que sobrevivió al ataque de aquella jornada. Destacamos su valentía. Nuestro respeto y homenaje.