Una misma familia destruida por dos tragedias aéreas: hace 40 años murió el padre, ahora sus dos hijos

Tucuman 11 de abril de 2018 Por
La familia Calliera se vio involucrada en dos accidentes de aviones en la provincia de Tucumán. La historia de las muertes de Aldo, en 1977, y de sus hijos José y Álvaro, en el siniestro del martes en la zona de El Naranjo
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Cuarenta años y una familia que fue golpeada por dos tragedias aéreas. Por más insólito que parezca, la familia tucumana Calliera padeció la muerte del padre Aldo en noviembre de 1977 y el último martes, sus hijos Álvaro y José corrieron la misma desgraciada suerte.

Los dos hermanos empresarios perdieron la vida el martes por la mañana, a raíz del accidente de la avioneta en la que viajaban en la zona de El Naranjo, a unos 25 km. de San Miguel de Tucumán.

Los hermanos Calliera eran empresarios, ambos propietarios del grupo comercial El Azul. Junto a ellos también murieron el piloto Miguel Urtubey Formini y Javier Zagaglia, ambos empleados de la misma firma.
Al llegar los investigadores a la zona de la accidente, se constató que los cuatro tripulantes ya habían fallecido. Dos de los cuerpos (no se reveló cuáles) fueron hallados totalmente calcinados.

Según informó el diario La Gaceta, José Calliera era apodado "El Gato" en la localidad de Yerba Buena. Era un fanático absoluto del golf y ese representaba ámbito en el que forjaba la mayoría de sus amistades. En los últimos años, había demostrado su afición por las motos y por el mountain bike.

El caso de su hermano Álvaro era similar. La gente que lo conocía lo calificó como una persona que con su frescura cambiaba el humor de los lugares a los que acudía. Le apasionaba desde el golf hasta el windsurf, el kitesurf y las travesías en bicicletas. Además,también lideraba una franquicia de productos para la práctica del mismo golf y sus hijas Bernarda y Catalina lograron destacarse en torneos juveniles de aficionados de ese deporte.

Tuvieron que pasar 40 años para que una tragedia aérea volviera a golpear a esta familia tucumana. El 4 de noviembre de 1977, el padre de ambos hermanos, Aldo Calliera, murió al estrellarse un avión que se dirigía desde Tucumán a La Rioja.

La nave se estrelló contra una ladera de la sierra Guayamba, en Catamarca, a unos 1.500 metros de altura. El modelo del avión era un Aero Commander LV-HLE, bimotor de seis plazas y pertenecía a la empresa de jugos cítrico "Citex", que manejaba el propio Calliera y su entonces socio Pedro Alberto Castro, quien también murió en el accidente.

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De acuerdo a los expertos de la época, ese accidente se pudo haber producido debido a que la nave descendió demasiado rápido y, a causa de las dificultades de visibilidad, se estrelló contra la montaña.
Por su parte, miembros de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (JIAAC) todavía intentan determinar los motivos del accidente del avión Beechcraft Baron 58 con matrícula N69 26Z, que se estrelló el martes en El Naranjo.

En un principio, según los expertos, la nave era relativamente nueva y resulta difícil que haya sufrido un desperfecto técnico. Por eso, desde el Aero Club de Tucumán, establecimiento desde donde partió la nave, no se descarta algún tipo de inconveniente con la visibilidad.
"No se puede descartar que hayan tenidos problemas de tipo meteorológico. Posiblemente de mala visibilidad. Pero eso se conocerá a partir de la investigación", aseguró el presidente de la entidad, Rodolfo Guerci.


En tanto, hoy se iniciarán los análisis genéticos para intentar concretar la identificación de los cuerpos calcinados.

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