La ONU alerta sobre la situación en los centros de refugiados en Grecia

Mundo 01 de abril de 2016
ACNUR, el organismo de la ONU para los refugiados, denunció el deterioro creciente de las condiciones de los centros de detención en las islas griegas y advirtió de que la situación puede descontrolarse.
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El 20 de marzo pasado entró en vigor un acuerdo según el cual la UE expulsará a Turquía a toda persona que llegue de forma irregular a su territorio, pero deberá estudiar su caso individualmente para identificar si tiene derecho a protección y puede solicitar asilo, y cumplir así con la ley internacional.

No obstante, durante este periodo el solicitante de asilo deberá permanecer detenido en un centro de internamiento, a la espera de saber si su petición recibe el visto bueno o si, en cambio, es rechazada y enfrenta la deportación.

"En el centro de Moria, en Lesbos, las condiciones se han deteriorado (...). Ahora hay unas 2.300 personas, cuando la capacidad es para 2.000. La gente duerme al raso y la comida es insuficiente", denunció Melissa Fleming, portavoz del Acnur.

En rueda de prensa, la directora de comunicación de la agencia de la ONU explicó que "la frustración y la ansiedad entre los refugiados es generaliza", con muchas familias separadas a causa de la nueva regulación y los ánimos cada vez más crispados entre los refugiados.

En los últimos días se han multiplicado los enfrentamientos entre refugiados sirios y afganos en distintos puntos de gran aglomeración, como el puerto del Pireo, en Atenas, o el campamento de la norteña ciudad griega de Idomeni, fronteriza con Macedonia.

Anoche, al menos tres personas resultaron heridas durante un nuevo enfrentamiento entre refugiados sirios y afganos en el centro de detención de la isla de Quíos, en el mar Egeo.

Según informan los medios locales, fuerzas antidisturbios tuvieron que intervenir con granadas de aturdimiento para sofocar los disturbios durante los que los distintos grupos llegaron a agredirse con cuchillos.

Tres hombres tuvieron que ser trasladados al hospital de la isla, añadieron los medios presentes, según informó la agencia de noticias EFE.

"En Samos, en el centro de Vathy, las condiciones de recepción también ha empeorado, la salubridad del lugar es pobre y la distribución de comida es caótica", denunció Fleming, que lamentó también los disturbios de anoche en Chios.

Todos estos detalles son recabados por el personal del Acnur sobre el terreno que, sin embargo, no colabora en las labores de asistencia humanitaria a menos que sea en casos de extrema gravedad porque la entidad se opone a la política europea de retener contra su voluntad a los solicitantes de asilo.

"Es horrible estar allí y no poder ayudar, pero tenemos que ser coherentes, no podemos colaborar con una política que es contraria a nuestros principios", subrayó Fleming.

Según los datos publicados este viernes por el centro del gobierno griego para la gestión de esta crisis, hoy había en todo el territorio griego 52.046 migrantes y refugiados, y en las últimas 24 horas se produjeron 339 nuevas llegadas a las islas.

Otras ONGs y entidades como Médicos Sin Fronteras (MSF) presentes en las islas del Egeo han interrumpido todas las labores que consideran colaboran con el sistema de deportación, que rechazan, aunque siguen asistiendo a los refugiados de diferentes maneras.

Ante esta situación, Acnur volvió a solicitar hoy a la UE que actúe de forma urgente para paliar, al menos, las necesidades humanitarias de los solicitantes de asilo.

"Se ha prometido mucha ayuda desde Bruselas, pero por ahora son las autoridades griegas quienes están respondiendo con las capacidades que tienen, que no son suficientes", dijo Fleming.

Además, la portavoz mostró su preocupación por la lentitud y los problemas que enfrenta el proceso de registro de los inmigrantes y refugiados.

"Sin la ayuda urgente y el apoyo de la UE, la capacidad limitada del servicio de asilo griego para registrar y procesar las solicitudes creará problemas", advirtió.

Fleming alertó también de la situación en los 30 lugares en la Grecia continental donde sobreviven los refugiados que llegaron al país antes del 20 de marzo y cuyo estado es "pésimo".

"El riesgo de pánico y de que haya víctimas en estos lugares es real en las actuales circunstancias", puntualizó.

Con respecto a Turquía, el Acnur ha solicitado poder entrar en contacto con personas retornadas desde Grecia para asegurarse que "efectivamente" han beneficiado de protección internacional y evitar así el riesgo de expulsión ilegal.

Consultada sobre las denuncias vertidas por Amnistía Internacional (AI) de que las autoridades turcas habría expulsado a Siria a miles de refugiados, Fleming no quiso comentar al respecto.

En Turquía viven casi 3 millones de refugiados sirios que cuentan con la ayuda del gobierno y la cooperación del Acnur.

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