La relación entre Macri y Moyano se agrietó y entra en una fase de definición

Política 03 de diciembre Por
El futuro de OCA es clave para ver si se rompe; la reforma laboral e Independiente son los otros conflictos
conflicto-gremial-2403650w620

Ni el Gobierno ni Hugo Moyano hablan todavía de ruptura. Un ministro deMauricio Macri acusa al jefe camionero de haber "incumplido" algunos acuerdos. No precisa cuáles, aunque uno sería quitarle el aval a la reforma laboral, cuyo debate legislativo se postergaría para 2018. El sindicalista, en tanto, sospecha de operaciones en su contra. Decodificó así las caídas en prisión de Noray Nakis, su vicepresidente en el Club Atlético Independiente, y la del barrabrava Roberto "Polaco" Petrov, uno de sus históricos guardaespaldas, al que tiene conchabado desde hace años en el gremio.

Coinciden en ambas orillas en que el vínculo entre Macri y Moyano no atraviesa la sintonía de otras épocas, y admiten que la relación ingresó en una etapa de confrontación. Marcará el curso de la tensión lo que se resuelva el jueves próximo con OCA, la empresa postal privada más grande del país que el sindicalista considera casi como propia y que estaría al borde de la quiebra.

El jueves pasado, casi en simultáneo con la protesta callejera que encabezó Pablo Moyano y un sector sindical vinculado al kirchnerismo en rechazo de las reformas que impulsa el oficialismo, el Juzgado N° 10 en lo Civil y Comercial de Lomas de Zamora dispuso abrir de manera parcial el concurso de acreedores de OCA. Esta decisión sería decisiva para que el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) le prorrogue a OCA una vez más la licencia para operar con correspondencia y paquetes de hasta 30 kilogramos. El permiso vence el 7 del actual.

Con la convocatoria de acreedores avalada por la Justicia, los Moyano y Patricio Farcuh, el presidente en los papeles de OCA, esperan ahora un guiño de la AFIP para que libere las cuentas embargadas y con ese dinero hacer frente a la deuda posconcursal. Si todo se da así, la AFIP le habilitaría el certificado fiscal y, posteriormente, el Enacom extendería el permiso postal, como lo viene haciendo desde mayo pasado por órdenes del Poder Ejecutivo.

Sin embargo, el camino no se percibe tan allanado. Alberto Abad, el jefe de la AFIP, es una de las pocas voces que dentro del Gobierno pide ir a fondo contra OCA y los Moyano, según relataron voceros oficiales. Su postura le valió más de un cortocircuito con miembros del gabinete.

EL futuro de OCA es clave
EL futuro de OCA es clave. Foto: Archivo

La incertidumbre por lo que resuelva la AFIP tiene inquieto a Moyano, pero también a Farcuh. El empresario optó por el silencio en lugar de la euforia que exhibió el jueves pasado, cuando se conoció el fallo que avalaba el concurso.

Entre los empresarios del mercado postal descuentan que la AFIP le daría una oportunidad más a OCA para regularizar su situación. Sería un parche, barruntan. Los hombres fuertes del sector no imaginan la caída de un gigante como OCA, en la que trabajan 7000 camioneros.

En 2013, de la mano de Moyano, Farcuh se alzó con OCA, que está ahora en convocatoria de acreedores y a la que la AFIP le reclama $ 400 millones por evasión impositiva. Los problemas financieros de la compañía se agudizaron en 2016 y desde entonces Farcuh y los Moyano entraron en una guerra por la administración de la empresa. Hasta se rompió la amistad que forjaron el empresario y Pablo Moyano durante los viajes a los mundiales de fútbol de Sudáfrica (2010) y Brasil (2014), donde compartieron la tribuna con barras de Independiente.

"Se habla de defender a los trabajadores, pero se deja algunas empresas que no pagan los aportes y las contribuciones y eso le genera una deuda al fisco, ¿qué estamos diciendo?", expresó el viernes pasado el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, en Radio Mitre. Fue un mensaje a los Moyano por OCA.

En paralelo al eventual desenlace de la empresa postal, en el Gobierno acusan a Moyano de no haber cumplido con su palabra de acompañar el proyecto de reforma laboral tras los cambios acordados entre el Ministerio de Trabajo, la cúpula de la CGT y los abogados de los gremios, entre los que estaba su hijo, Hugo Antonio, conocido como Huguito.

"Es el daño menor", habría dicho Moyano a sus laderos después de la negociación entre el triunvirato de mando de la CGT y Triaca. Se refería así al logro de haber despejado los puntos que modificaban el corazón de la ley de contrato de trabajo.

La Casa Rosada debió dar marcha atrás en ítems como el que igualaba los derechos y las obligaciones del empleador y del empleado, y la exclusión de las horas extras y comisiones del cálculo de las indemnizaciones. Pero también retrocedió en el artículo que fomentaba la tercerización en áreas como seguridad, higiene, informática y transporte, excluyendo al gremio de la actividad principal. Ese era el nervio que alteraba casi de manera directa la construcción de poder de los Moyano. Triaca y el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, cedieron ese punto tras una intervención del camionero en plena negociación.

Existen todavía razones para considerar prematuro un quiebre en la alianza estratégica que sellaron Macri y Moyano desde cuando ambos encontraron en el kirchnerismo un enemigo común. Los vincula, de manera directa e indirecta, desde acuerdos por la recolección de la basura en la ciudad de Buenos Aires hasta una suerte de pacto para controlar la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Nada de eso se quebró. Por ahora.

Te puede interesar