Piratas del asfalto: seis tucumanos detenidos en Córdoba

Policiales 14 de julio de 2016
Gendarmería nacional realizó una serie de allanamientos que terminó desbaratando una banda que operaba en todo el país.
piratas del asfalto
Seis personas acusadas de integrar una red de piratas del asfalto fueron detenidas ayer en distintas localidades de Córdoba por Gendarmería Nacional luego de un año de investigación sobre la organización, que operaba en provincias del norte argentino y que tenía, además, bidones con pólvora, ojivas y fulminantes destinados a la policía neuquina.
 
Los detenidos, según fuentes de Gendarmería, eran integrantes de una familia de Tucumán que perpetraba los robos y luego presentaba denuncias para simular ser víctimas de "piratas del asfalto" en acciones similares detectadas en Salta, Jujuy, Catamarca, Formosa, Chaco, Córdoba y Buenos Aires.
 
Los allanamientos simultáneos se realizaron en las localidades de Jesús María, Colonia Caroya y en Villa Retiro y, según los portavoces, tras un año de investigación se logró el arresto de seis hombres mayores de edad, que contaban con una flota de camiones y depósitos donde guardaban las cargas de las mercaderías que luego revendían en forma ilegal.
 
"Clan Quinteros"
Entre los detenidos se encuentran algunos integrantes del llamado "Clan Quinteros", uno de los cuales era jefe de la banda, y choferes que operaban en las distintas provincias. Los productos que robaban eran diversos y considerados "artículos de fácil ubicación en el mercado", como bebidas alcohólicas y cañerías.
 
Los informantes señalaron que en los depósitos encontraron 10 bidones de pólvora, unas 5.000 ojivas (proyectiles utilizados en conflictos militares) y cajas de fulminantes junto a un remito que señala tenía destino para la Policía de Neuquén.
 
También fueron secuestrados siete camiones, seis semirremolques, tres camionetas (Hilux y BMW), un automóvil  Peugeot, computadoras y teléfonos celulares, 50 mil pesos en efectivo y 70 mil pesos en cheques, documentación referida a la maniobra investigada como denuncias falsas correspondientes a los "autorrobos" y documentos apócrifos, y demás elementos de interés para la causa.   
 
Las fuentes indicaron que la organización contaba con camiones de su dominio o a nombre de las empresas que utilizaban de pantalla lícita para la actividad ilícita.
El plan delictivo de defraudación implicaba cargar la mercadería a transportar, luego traspasarla a otro rodado en un punto acordado, previa desconexión del seguimiento satelital para que no se rastree su posición, maniobra típica realizada por las personas que se dedican a apoderarse ilícitamente de mercadería de tránsito.
 
Finalmente, una vez que la carga era resguardada, el chofer del camión o alguien que se hacía pasar por el mismo, se presentaba ante las autoridades judiciales, con el objeto de presentar una denuncia por escrito del supuesto robo.
 
La Unidad Especial de Inteligencia Buenos Aires Sur de Gendarmería realizó la investigación durante un año con entrecruzamientos telefónicos, análisis de perfiles públicos de redes sociales, cotejo de remitos, facturas y denuncias, consignó 

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